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SE MANTIENE LA SITUACIÓN DE RIESGO EN LA QUEBRADA MUNAR POR LO QUE EXHORTA AL CUMPLIMIENTO DE LAS MEDIDAS PREVENTIVAS DEFINIDAS POR CORPORINOQUIA

La vía Bogotá–Villavicencio es un activo estratégico para la región y el país. Su operación segura depende del cuidado de las condiciones naturales que la rodean y del cumplimiento de las decisiones adoptadas por las autoridades en el ejercicio de sus competencias.

Bogotá, febrero 10 de 2026. La situación de riesgo identificada en la quebrada Munar, a la altura del K15+940 de la vía Bogotá–Villavicencio, continúa siendo objeto de seguimiento por parte de las autoridades, luego de que se evidenciara la captación no autorizada de agua y la alteración de su cauce natural.

Tras la visita técnica realizada por Corporinoquia, en ejercicio de sus funciones de control y vigilancia ambiental, constató la desviación del cauce de la quebrada mediante una zanja que actúa como conductor hidráulico y su conexión con infraestructura asociada a la vía nacional. Así mismo, verificó la existencia de más de 50 mangueras utilizadas para la captación de agua con fines de riego agrícola por parte de habitantes de la vereda Caraza, en el municipio de Chipaque, sin contar con la correspondiente concesión de aguas superficiales.

Como resultado de esta verificación, la autoridad ambiental impuso medidas preventivas que incluyen la suspensión inmediata de la captación de agua y el cierre de la zanja que deriva el caudal de la quebrada, hasta tanto los usuarios cuenten con las autorizaciones exigidas por la normatividad vigente. Estas decisiones fueron socializadas con las autoridades locales, el comité municipal de gestión del riesgo y los organismos de atención de emergencias.

Adicionalmente, se ha identificado la afectación a la geomembrana instalada en el canal construido por la Alcaldía de Chipaque y recubierto por el concesionario, infraestructura que tenía como propósito reducir la infiltración de agua hacia el terreno donde se presentó una emergencia en septiembre del año anterior, en el sector K18+000.

Coviandina como operador de la infraestructura vial concesionada pone nuevamente en evidencia esta situación que constituye una alteración ilegal del medio hídrico con consecuencias ambientales, territoriales y de seguridad vial. Se requiere la respuesta inmediata y coordinada de las entidades dentro del marco de su competencia con fundamento en los principios de prevención y precaución, procurando evitar que el fenómeno continue escalando y derive en un evento de mayor magnitud.

¡Su Seguridad es Nuestra Prioridad!